Panelitas, la fortuna de Oliva en Medellín

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 0 Flares ×

Medellín sí sabe, un proyecto que fomenta la tradición culinaria de Antioquia y de Colombia, tiene entre sus miembros a Oliva Castañeda, una mujer que encanta con sus panelitas.

Panelitas Mi Fortuna, la empresa de Oliva Castañeda, hace parte del proyecto Medellín sí sabe. Foto: Juan Uribe

Panelitas Mi Fortuna, la empresa de Oliva Castañeda, hace parte del proyecto Medellín sí sabe. Foto: Juan Uribe

Gracias a la receta que aprendió de su abuela, y que todavía usa para elaborar panelitas (un postre con coco rallado y arequipe – ver post sobre las obleas de Floridablanca que se preparan con este dulce-), Oliva Castañeda conservó su casa durante la crisis financiera que dejó sin hogar a miles de colombianos a finales de los años 90.

“Yo le debía la casa a Conavi – un banco -. Me había costado 7 millones, había dado 3 millones de cuota inicial y debía 4. Ya iban como nueve años y debía los mismos 4. Empecé a hacer panelitas, contaba plata y guardaba un milloncito; y a los tres meses, cuando tuve los 4 millones, fui a Conavi a cuadrar cuentas. Las panelitas me dieron la casa. Si no le pagaba eso a Conavi, me la iba a quitar”, recuerda Oliva sobre el momento en que decidió bautizar su empresa recién nacida.

“Entonces, dije: ‘esto se va a llamar Panelitas Mi Fortuna, va a ser una fortuna si le pongo cuidado’. Yo quería que este negocio tuviera algo que saliera de mi corazón, de mi alma”, comenta en los alrededores del centro de convenciones Plaza Mayor, en Medellín, mientras conversa con un grupo de periodistas invitados por Fontur para asistir a la Feria de las Flores. 

Oliva Castañeda se ingenia nuevas maneras de captar la atención de los clientes en Panelitas Mi Fortuna, que es parte del proyecto Medellín sí sabe. Foto: Juan Uribe

Oliva Castañeda se ingenia nuevas maneras de captar la atención de los clientes en Panelitas Mi Fortuna, que es parte del proyecto Medellín sí sabe. Foto: Juan Uribe

La de Oliva es una de las historias de éxito de Medellín sí sabe, un proyecto que busca rescatar la cocina tradicional colombiana y antioqueña. Esta iniciativa, que está presente en todos los barrios de la ciudad, cuenta con 49 establecimientos que hacen parte de 10 líneas de sabor. “Cada línea tiene un producto estrella, como las arepas, los jugos, la repostería, las panaderías, las carnes, los caldos y los mariscos”, explica John Montoya, informador turístico de Medellín, al referirse al proyecto, que se inició en 2012.

Al igual que Eloisa Legarda (otra mujer emprendedora cuya historia cuento en este post sobre Mercados Campesinos Medellín), Oliva Castañeda no se graduó del colegio. Estudió hasta tercero de bachillerato y antes de dedicarse a hacer panelitas trabajó 17 años en la empresa Forros de afán, que en dos horas fabricaba forros para carros. Entonces, ya sabía que su principal talento consistía en vender.

En 1995 se retiró de su empleo y decidió buscar trabajo en la casa para cuidar a su hijo de 10 años. Se puso a hacer galletas con las que surtía las tiendas del barrio y también vendía ropa. Aquí viene el primer consejo de Oliva: “El secreto de las ventas es ponerle mucha energía”, explica al revelar cómo atraía a los clientes desde una ventana a la que se asomaba. “Venga, tengo camiseticas”, anunciaba desde el segundo piso. Luego les abría la puerta para que subieran a ver la mercancía. Solamente les fiaba a las mujeres porque – explica – “son ellas las que mercan”.

El tapete de flores del centro comercial Santa Fe fue una de las atracciones de la Feria de las Flores. Foto: Juan Uribe

El tapete de flores del centro comercial Santa Fe fue una de las atracciones de la Feria de las Flores. Foto: Juan Uribe

“Ellas iban a la tienda y lo que les sobraba me lo abonaban”, recuerda. En cuanto a las galletas, le regalaba una a cada niño que venía con la mamá – porque muchas veces eran los niños quienes arrastraban a sus madres adonde Oliva -. Secreto número dos: “Siempre tenga un gancho para los niños, atiéndalos bien”, asegura. La galleta era una inversión.

Hoy, Oliva admite que no se traza un objetivo mínimo de ventas. Dos fogones permanecen encendidos y dos empleadas se paran en la puerta del negocio a ofrecer panelitas todo el tiempo. “La meta es decir ‘a la orden las panelitas’ y siempre atender bien al cliente”, dice.

Aquí está el secreto número tres, sobre la constancia: “Si un señor me compra mil panelitas, las vende y yo no hago ningún esfuerzo. Cuando ese señor no quiera vender mis panelitas o yo se las suba un peso, no me vuelve a comprar. Entonces, nos piden mil panelitas y no anotamos el teléfono de nadie porque de ese señor no vamos a vivir; vamos a vivir del esfuerzo de nosotras de cada día”.

La Avenida Regional, en Medellín, se convierte en un río de flores durante el desfile de silleteros de la Feria de las Flores. Foto: Juan Uribe

La Avenida Regional, en Medellín, se convierte en un río de flores durante el desfile de silleteros de la Feria de las Flores. Foto: Juan Uribe

Oliva no ahorra sonrisas, pero admite que tanto trabajo ya lo siente su cuerpo. “Tengo 63 años, estoy un poco cansada y la garganta no me da para atender un negocio todo el día; pero aspiro a nunca sentarme. Quiero tener un primer piso para vender calcetines de niño y ropita de niña. Recibo las visitas y estoy pendiente del negocio, pero ya prácticamente lo manejan las muchachas”, cuenta.

Ella quiere seguir activa haciendo panelitas y otros dulces, como los de tamarindo y el arequipe. Esto es algo a lo que se ve obligada debido a que en sus preparaciones no utiliza conservantes, por lo que tiene que cocinar casi todos los días (una panelita dura 25 días sin refrigerarse). “Me gusta vender todo fresquito para tener esa energía de todos los días trabajar”, dice.

Por esta razón se levanta con ánimo todos los días y les enseña a sus empleadas a desempeñar el oficio que le ha dado de comer. Este es el secreto número cuatro, sobre compartir el conocimiento: “Las muchachas saben cómo hacer esto, las pongo a que den el punto y a que monten las pailas. Les digo: ‘Yo vivo de lo que aprendí de mi niñez, ustedes me tienen que aprender a mí, esto es una vida para ustedes’”.

El desfile de autos clásicos y antiguos es una parte esencial de la Feria de las Flores de Medellín. Foto: Juan Uribe

El desfile de autos clásicos y antiguos es una parte esencial de la Feria de las Flores de Medellín. Foto: Juan Uribe

Y (secreto número cinco) tiene claro que la vida es para disfrutarla. “Si tuviera este negocio en la casa, no habría llegado a ninguna parte. Uno tiene que estar para vivir la vida y encerrado no la vive”, afirma al agregar que le gusta viajar.

“Yo paseo mucho. He estado en el Gran Cañón del Colorado y en 2009 fui a Israel a punta de panelitas, pero yo no recojo para ir a Israel. A mí me da pesar gastarme 8 millones, que eso me costó. Yo si tengo 8 millones en el bolsillo no se los voy a dar a una agencia de viajes. Voy a una empresa como Bancamía, digo que me voy a ir para Israel y que necesito 8 millones, entonces me los prestan. La plata que tengo guardadita, la dejo guardadita y viajo con la prestada”, razona.

¿Para qué pedir prestado?, le pregunto. “Porque ahí es cuando usted trabaja con energía, cuando debe. Si usted no debe se relaja”, contesta.

¿Y quiere que su negocio crezca?, agrego. Me responde: “No dejo crecer el negocio porque así yo estoy atendiendo con todo el cariño a todo el mundo. Los negocios grandes se salen de las manos. Es mejor un negocio en el que podamos estar todos reunidos, que no haya que regañar a nadie, que podamos dar una explicación, en el que las cosas se hagan con cariño”.

Oliva tiene razón. Cuando las cosas se hacen con cariño, quedan bien hechas.

Panelitas Mi Fortuna

Informes: Panelitas Mi Fortuna. Calle 54 N° 43-81. (4) 444 0890; panelitasmifortuna@hotmail.com

Cientos de personas vieron el tapete de flores del centro comercial Santa Fe durante la Feria de las Flores de Medellín. Foto: Juan Uribe

Cientos de personas vieron el tapete de flores del centro comercial Santa Fe durante la Feria de las Flores de Medellín. Foto: Juan Uribe

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 0 Flares ×
Read previous post:
Mercados Campesinos, historias de Medellín

Eloisa Legarda, con sus artesanías, y Lina Margarita Barón, con sus conservas artesanales, hacen parte de Mercados Campesinos Medellín, una...

Close