La Calera, ciento por ciento natural

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 0 Flares ×

En la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, un grupo de campesinos cultiva guisantes, lechugas y otras hortalizas orgánicas que le proveen al hotel Hilton Bogotá.

Los paisajes de la vereda El Verjón, en La Calera, se destacan por su aire puro. Foto: Juan Uribe

Los paisajes de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, se destacan por su aire puro. Foto: Juan Uribe

“Trabajando de alquilado uno no puede descansar tranquilo, pero ahora tenemos tiempo y podemos estar pendientes de nuestros niños”. Alfonso Garzón cuenta cómo en menos de tres años su vida dio un giro: pasó de ganar un salario mínimo por cuidar una finca en La Calera, al nororiente de Bogotá, a convertirse en proveedor de uno de los hoteles más lujosos de Colombia, el Hilton Bogotá.

El fruto de su trabajo son lechugas, guisantes y otras hortalizas que ven y saborean quienes llegan a probar platos elegantes en el restaurante La Ventana de este hotel, ubicado en la zona financiera de la capital, en la carrera séptima con calle 72.

Allí la carta está inspirada en el esfuerzo de pequeños agricultores como Alfonso que en la vereda El Verjón Bajo, perteneciente a la localidad de Chapinero, se dedican a la agricultura orgánica y sostenible.

Alfonso Garzón (en el medio) conversa en la vereda El Verjón, en La Calera, con Nicolás Piatti (derecha), chef ejecutivo del hotel Hilton Bogotá. Foto: Juan Uribe

Alfonso Garzón (en el medio) conversa en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, con Nicolás Piatti (derecha), chef ejecutivo del hotel Hilton Bogotá. Foto: Juan Uribe

Bajo el concepto ‘de la granja a la mesa’, estos alimentos ciento por ciento naturales han sido la clave que desde finales de 2013 ha ayudado a transformar las vidas de varias familias de la zona. El cambio en la comunidad comenzó con un proyecto de la Alcaldía de Chapinero al que se unió el hotel Hilton Bogotá.

La vida de Alfonso también comenzó a ser diferente gracias a que la cadena Hilton Worldwide le entregó el 29 de octubre de 2013 un premio de 5.000 dólares a la Asociación de Pequeños Productores de la vereda El Verjón Bajo.

Guisantes y otras hortalizas cultivadas por campesinos de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, adornan los platos del restaurante La Ventana del hotel Hilton Bogotá. Foto: Cortesía Hotel Hilton Bogotá

Guisantes y otras hortalizas cultivadas por campesinos de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, adornan los platos del restaurante La Ventana del hotel Hilton Bogotá. Foto: Cortesía Hotel Hilton Bogotá

“Yo empecé llevando al hotel 10 cubetas de huevos y dos bandejas de lechuga. Luego la gente se empezó a dar cuenta de que me estaba yendo bien. Decían: ‘Ya no lo vemos por ahí sufriendo ni nada'”. Por eso, al cabo de un año, a Alfonso se le unieron otros campesinos. Hoy son siete quienes están vinculados con el Hilton Bogotá, que les compra mensualmente cerca de 14 millones de pesos en productos.

“Aquí con nuestros propio trabajo no nos mojamos, no nos embarramos, estamos pendientes de todo y estamos capitalizando. Mi meta este año es ahorrar y comprar una tierrita en tierra caliente para tener adónde ir a descansar”, asegura Alfonso.

Alfonso Garzón ha utilizado envases plásticos para sembrar plantas en ellos y adornar su casa, ubicada en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera. Foto: Juan Uribe

Alfonso Garzón ha utilizado envases plásticos para sembrar plantas en ellos y adornar su casa, ubicada en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera. Foto: Juan Uribe

Él y su esposa, Francy Mateus, están acostumbrados a trabajar. Entre los dos construyeron su casa de madera con tablas que Alfonso cortaba de los pinos de las laderas. Ella, que cuida a cerca de 150 gallinas, vende huevos, prepara yogur con moras silvestres y hace un queso que combina de maravilla con la aguadepanela que amablemente nos sirve a quienes hemos venido a conocer a su familia.

Al chef ejecutivo del Hilton Bogotá, el argentino Nicolás Piatti, le interesa que los alimentos de El Verjón Bajo se destaquen en la oferta gastronómica del hotel. “Yo les explico a los clientes mostrándoles lo que hacen los campesinos. En el caso de Alfonso ponemos las plantitas como salen del almácigo (donde se siembran los vegetales en bandejas). Estoy intentando llevar el producto al hotel, pero mostrándolo realmente como sale del campo”, comenta mientras camina con Alfonso por los caminos destapados de la vereda.

Nicolás Piatti (izquierda), chef ejecutivo del hotel Hilton Bogotá, habla con Ernesto Flórez, campesino de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera. Foto: Juan Uribe

Nicolás Piatti (izquierda), chef ejecutivo del hotel Hilton Bogotá, habla con Ernesto Flórez, campesino de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera. Foto: Juan Uribe

Otro de los campesinos que se han beneficiado gracias al proyecto del Hilton es Ernesto Flórez. Él tiene 33 años y antes de 2014, cuando se unió al grupo de productores, trabajaba como albañil. “Me fue muy bien sembrando guisantes y ahora quiero cultivar ajos, alcachofas y lechugas”, dice.

Las exigencias del Hilton en cuanto a calidad son altas. La pauta la había puesto el anterior chef ejecutivo del hotel y compatriota de Nicolás Piatti, Germán Ghelfi. “Empezamos con una huerta casera. Germán nos dio la idea de sembrar en bandejas, no en la tierra; hicimos un invernadero y arrancamos”, explica, por su parte, Miguel Flórez.

“La planta sufre menos en el invernadero que en la tierra, donde la temperatura puede bajar de cero grados centígrados y subir a más de 30. Al sacar la raíz sale perfecta del almácigo”, afirma Nicolás Piatti.

Alfonso Garzón construyó su casa en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, con ayuda de su esposa, Francy Mateus. Foto: Juan Uribe

Alfonso Garzón construyó su casa en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, con ayuda de su esposa, Francy Mateus. Foto: Juan Uribe

En el terreno de Miguel Flórez se ve un buen ejemplo de cómo aprovechar la naturaleza para mejorar la productividad. Él, en su cultivo de guisantes, ha plantado caléndulas que no sólo embellecen el invernadero con sus pétalos amarillos sino que además cumplen otras funciones: la flor despide un olor que aleja a las plagas y simultáneamente atrae a las abejas para que polinicen las flores de los guisantes.

De esta manera el ciclo de la vida sigue su marcha de manera natural, sin que haya que emplear sustancias artificiales. “Esto es muy bueno porque estamos recuperando lo antiguo, lo que no lleva químicos y es bueno para el organismo. Me siento muy feliz de que la gente esté comiendo algo que no va a ser malo para su cuerpo sino que le va a hacer bien. Esta es una comida limpia”, reflexiona Alfonso.

En el restaurante La Ventana del hotel Hilton Bogotá se combinan productos de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, con  sabores internacionales. Foto: Cortesía Hotel Hilton Bogotá

En el restaurante La Ventana del hotel Hilton Bogotá se combinan productos de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, con sabores internacionales. Foto: Cortesía Hotel Hilton Bogotá

La Calera se luce en La ventana

La carta del restaurante La Ventana del hotel Hilton Bogotá recibe una influencia fuerte de productos típicos del altiplano cundiboyacense que cultivan pequeños agricultores de la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, situada a aproximadamente una hora al nororiente de Bogotá.

“En La Ventana traemos los productos orgánicos, frescos y saludables que cosechan los campesinos. Aquí combinamos los sabores locales con técnicas internacionales”, señala el chef ejecutivo del hotel, el argentino Nicolás Piatti.

Preparar mermeladas con moras silvestres que crecen en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, está en los planes del hotel Hilton Bogotá. Foto: Juan Uribe

Preparar mermeladas con moras silvestres que crecen en la vereda El Verjón Bajo, en La Calera, está en los planes del hotel Hilton Bogotá. Foto: Juan Uribe

3 Comments on “La Calera, ciento por ciento natural

  1. Pingback: La Calera, 100% natural – Nicolás Piatti

  2. Estoy interesado en hacer contacto con Uds. Pues tengo una hija que es Ingeniera Ambiental

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 0 Flares ×
Read previous post:
Choachí, naturaleza sin químicos

En la granja integral Derracamandaca, en Choachí, a una hora al oriente de Bogotá, se aprende a cuidar el medio...

Close