Montar en los tranvías de San Francisco, los únicos del mundo que son jalados por cables subterráneos, es una experiencia inolvidable.

El mole, símbolo de la gastronomía de Puebla, es el plato que probé en esta ciudad mexicana. Es una delicia preparada a base de chocolate, chile y especias.

Ubicada entre la capital mexicana y Veracruz, Puebla se destaca por su centro histórico que es patrimonio mundial, las cerámicas de Talavera y la biblioteca pública más antigua de América.

Unas 40 especies vegetales y dos lagos son parte del bosque de Chapultepec, donde el castillo del mismo nombre recuerda a personajes como Benito Juárez y el emperador Maximiliano.

En Xochimilco, en el sur de Ciudad de México, los viajeros se acercan al pasado indígena y hasta entran en contacto con la época de oro del cine mexicano.