Maranhao, en Brasil, sabe muy bien

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En el estado de Maranhao, en el nordeste de Brasil, se prueban delicias como el dulce de especie, hecho con coco rallado; la pescada amarelha y el arroz de cuxá.

El dulce de especie es una delicia hecha a base de coco rallado que se puede probar en Alcántara, en el estado de Maranhao (Brasil). Foto: Juan Uribe

 

El estado de Maranhao, en el nordeste de Brasil, es famoso por sus lençois maranhenses, un parque nacional de 155.000 hectáreas repletas de dunas de arena que reciben 300 veces más lluvia que el desierto del Sahara.

 

El lugar, donde se han contado alrededor de 22.000 lagunas que encierran aguas azules y verdes, es un símbolo de esta parte del país más grande de Suramérica. Esa, tal vez, sea la primera imagen que viene a la mente cuando se oye el nombre de Maranhao.

La pescada amarelha es un pez que habita frente a las costas del estado de Maranhao. Foto: Juan Uribe

No obstante, este estado brasileño también deja en quienes lo visitan otros recuerdos imborrables. Quien llega a Maranhao muy probablemente tampoco olvide los sabores de este destino, marcados por platos que han forjado la identidad de sus habitantes.

¿Cómo olvidar el dulce de especie? El auténtico, el que se consigue en Alcántara, es el que ha sido preparado el mismo día; el que se tiene la suerte de comprar si por alguna casualidad los turistas no han arrasado con las existencias disponibles en las pequeñas tiendas que lo venden en la empinada calzada de Jacaré.

 

El dulce de especie tiene el aspecto de una galleta. Está hecho a base de harina de trigo y coco rallado, y su color más o menos dorado depende de qué tanto tiempo haya permanecido en el horno. Es crocante por fuera y suave por dentro, y no es hostigante. Incluso el palito con el que se lo sostiene en la mano es comestible.

Las calles del centro de San Luis, en Maranhao, tienen autenticidad. Foto: Juan Uribe

Alcántara está ubicado 30 kilómetros al noroccidente de San Luis, la capital del estado, una ciudad que ocupa una isla de 905 kilómetros cuadrados en la que los caprichos de las mareas establecen cuándo pueden desplazarse las embarcaciones.

 

“San Luis es el segundo lugar del mundo donde se produce una mayor cantidad de diferencia en la subida y la bajada de la marea, después del Mont Saint Michel, en Francia. Aquí la marea baja unos seis kilómetros y hasta cinco metros de altura”, comenta el guía de turismo Juan Manuel Pitacco.

El bacurí es una fruta a partir de la cual se hace un jugo ácido y dulce a la vez. Foto: Juan Uribe

Él lleva a los turistas a recorrer Alcántara, donde es común pedir en cualquier restaurante otra delicia local, el jugo de bacurí. Es blanco como la guanábana y tiene un dejo ácido y dulce a la vez que lo hace ideal para acompañar platos como el arroz de cuxá, una delicia típica de Maranhao.

 

El arroz de cuxá es verde debido a que se prepara con las hojas de una planta de la zona, la vinagrera. Basta masticarlas para sentir como si lo que está en la boca fuera un encurtido. Este sabor va muy bien con el de los camarones secos, que abundan en las costas del estado, y con el de la pescada amarelha.

Los camarones secos se venden en el mercado de Praia Grande, en San Luis. Foto: Juan Uribe

Una muy buena pescada amarelha se come en Alcántara, en la posada Bela Vista. Allí, Danilo Alcántara explica que este plato se elabora con “los ingredientes más sencillos: sal, limón y un guiso de cebolla y tomate”.

 

De regreso en San Luis es preciso estar atentos a las instrucciones del capitán del bote para salir a tiempo antes de que la diferencia en el nivel de la marea haga imposible el viaje. Una vez allí, un lugar donde se vive la gastronomía maranhense es el mercado de Praia Grande.

 

En el mercado se encuentran la tiquira, un licor morado hecho con mandioca; y varias clases de cachaças de hierbas y frutas. Igualmente, se consiguen bultos de castanhas de cajou, los pedúnculos similares a una nuez que están pegados al marañón. Con este fruto se hacen dulce, jalea, vino y un jugo muy refrescante que, al igual que la vista de los lençois maranhenses, queda grabado en la memoria.

Bultos de castanhas de cajou se consiguen en el mercado de Praia Grande, en San Luis. Foto: Juan Uribe

Sitios para visitar en la capital de Maranhao

 

Cabana do Sol, en San Luis. La carne de sol es recomendada. Es de buey y muy suave. www.cabanadosol.com.br

 

En el restaurante Quitanda do Chef, en San Luis, se ofrece un bufé de comidas típicas. quitandadochef@gmail.com

 

Casa das Dunas. En este lugar se oye música reggae, un ritmo que, a diferencia de lo que ocurre en otras partes, se baila en pareja. www.casadasdunasma.com.br

Miguel Moisés dirige el restaurante Quitanda do Chef, en el centro histórico de San Luis. Allí se sirve excelente comida típica de Maranhao. Foto: Juan Uribe

Para alojarse

 

Hotel Pestana Sao Luis. http://www.pestana.com/es/hotel/pestana-sao-luis

Hotel Stop Way, en San Luis. www.stopwayhotel.com.br

Hotel Gran Solare, en Barreirinhas. http://www.bhghoteis.com.br/hotel-gran-solare-lencois-maranhenses/

Cabana do Sol es un restaurante de San Luis donde se come una excelente carne de buey. Foto: Juan Uribe

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